elperiodic.com
SELECCIONA IDIOMA
Valencià

La enóloga alicantina Ana Carazo brilla en los Premios Isabel Mijares

La enóloga alicantina Ana Carazo brilla en los Premios Isabel Mijares
  • La enóloga y viticultora de 40 años nacida en Alicante recibió el galardón a la Mejor Enóloga 2025 durante la celebración de los Premios Isabel Mijares

La antigua alumna de la Escuela de Viticultura y Enología Félix Jiménez de Requena, Ana Carazo, ha sido galardonada como mejor enóloga en los Premios Isabel Mijares. Así, estos galardones, que rinden homenaje a las mujeres pioneras y referentes en el mundo del vino, sitúan a esta enóloga y viticultora de 40 años nacida en Alicante entre lo más alto del mapa del talento.

“Es como un chute de energía, el empujón que necesitas y que te viene bien; no estoy acostumbrada a que me reconozcan las cosas, y es muy bonito comenzar a considerar el valor de las mujeres dentro del mundo del vino, no es que seamos más sensitivas ni mejores, es que existimos”, ha apuntado Ana Carazo.

Así, el gran potencial y tesón de la enóloga, que ha montado su propia bodega -La Loba- en el municipio de Matanza de Soria,  D.O. Ribera del Duero, le ha servido para hacerse un hueco en el alto panorama vitivinícola de España. Ella misma lo atribuye al hecho de “haber crecido internamente a base de cuestionarlo todo, incluso a ti mismo, y esto sirve para cualquier persona en cualquier sector; no hay que quedarse quieto, si quieres algo, hay que ir a por ello”.

Carazo, que reconoce que este premio le cogió por sorpresa, quiere aprovechar este reconocimiento para animar a todas las jóvenes que sienten curiosidad por el mundo del vino y que se están formando a que “amen lo que están haciendo, que se ilusionen y disfruten, que sigan a su curiosidad y que busquen la armonía y el equilibrio en todo lo que hacen”. Para Carazo, lo más importante es “valorar todo el proceso de elaboración del vino y experimentar cada paso, cada ciclo”. “La realidad viene cuando tienes una parada de fermentación, o los depósitos fallan o hay un problema con el embotellado…hay que saber llevarlo todo”, apunta.

Sus inicios

La aventura real de Ana Carazo dio comienzo en la Ribera del Duero, en Matanza de Soria, el pueblo de su familia, “donde siempre me preguntaba a qué sabría esa uva que no se elaboraba”. Así, Carazo cuenta que se apasionó por unas parcelas perdidas, por “recuperar y dar valor a viñas centenarias abandonadas entre zarzas de 40 años”. En este sentido, recuerda también su paso por el Bierzo y todo lo aprendido sobre las plantas, “son indicadores de carencia y lo que buscan es el equilibrio, y al final hice lo que mi intuición me decía, y ese es mi toque personal”.

“El hecho de montar una bodega nueva hoy en día en una zona rural -continúa- es muy difícil a nivel económico, social y cultural”. Por ello, para la enóloga, su mayor recompensa ha sido “lograr poner en el mapa el pueblo de mi familia, de toda una generación”.

Carazo comparte también sus recuerdos en la Escuela de Viticultura y Enología Féliz Jiménez de Requena, dependiente de la Diputació de València, donde llegó con tan solo 17 años. “Mis recuerdos allí hacen que sonría y que me emocione; le tengo mucho cariño a todo lo que viví en la escuela, era nuestra casa”. Carazo recuerda también que fue el enólogo Mariano García el que le recomendó estudiar en la Félix Jiménez. “En aquel entonces había tres escuelas en España: en Madrid, en La Rioja y mi escuela, la de Requena”, informa.

Subir