Un nuevo edificio cambia el 'skyline' de Benicàssim
Tras décadas de parálisis, se levanta esta construcción
Un nuevo edificio ha cambiado el skyline del municipio castellonense de Benicàssim alzándose sobre la población.
Se trata de la nueva iglesia de San Juan Pablo II, que llevaba paralizada desde mediados de los años 90.
Un templo contemporáneo y con aires de ladrillo mudéjar que ahora se alza a la entrada sur de la población y que en breves abrirá sus puertas. De hecho, el Tríduo Pascual se celebrará esta Semana Santa.
Tres décadas más tarde, la iglesia ya se alza con sus dos grandes y esplendorosas torres, una imagen muy distinta de la estética de fábrica que han tenido sus pilares desnudos durante largos años.
Su construcción se remonta a mediados de la década de los 90 tras la permuta con el Ayuntamiento de Benicàssim de la Casa Abadía por el terreno donde ahora se ubica el complejo parroquial y el templo inacabado por su envergadura y el coste para levantarlo.
Fue en 2022 cuando se retomó la finalización de las obras por el impulso dado por el Obispo de la diócesis de Segorbe-Castellón, Casimiro López, quien asumió este compromiso con la feligresía.
Con un presupuesto de 1'5 millones de euros, la primera fase busca cerrar la nave y trabajar en la estructura y el campanario, mientras que la segunda fase se centra en el pavimento, carpintería, vidrieras y zonas de interior.
"La textura y el tono de sus materiales también reflejan la esencia de Benicasim y el Desierto de las Palmas: la calidez de la tierra, y la serenidad del entorno natural", explican desde la parroquia.