Consejos saludables que revuelven las tripas
Que el consumo de tabaco es malo (excepto para las viudas de los muertos en las filas de Franco que han vivido de ese monopolio) a estas alturas no hay ninguna duda de que el tabaco produce cáncer. Ha costado mucho pasar de aquellos ídolos, como modelos a seguir para los jóvenes, que salían en las pantallas de cine o televisión con un cigarrillo en la boca, hasta donde hoy nos encontramos con imágenes y eslóganes impresos en los paquetes de tabaco advirtiendo de su peligrosidad. Ha tenido que pasar mucho tiempo.
Todavía hay mucha gente enganchada al tabaco, pero no he encontrado a uno solo de ellos que me diga: ¡menos mal que de joven me acostumbré a fumar… y eso que me costó acostumbrarme porque el humo me hacia toser!
En el caso del alcohol también es más que evidente que es pernicioso para la salud y que el cuerpo lo rechaza hasta que llega a acostumbrarse a esa droga, por más que la diversión esté hoy asociada a beber alcohol. Por más que sea una moda muy extendida.
El alcohol está tan asociado al relax, a la fiesta, al placer y a la diversión que pocos saben que es responsable del 4% de los casos de cáncer en el mundo, según un estudio publicado por alguien tan serio como la Agencia Internacional para la Investigación del cáncer. Afectando a boca, garganta, laringe, hígado, colon o recto.
El estudio concluye ¡atención! aunque sea una sorpresa, que el peligro existe también en el caso de consumo de alcohol a niveles bajos, como podría ser tomarse dos cervezas al día.
Y además (y eso es más conocido) está asociado a otras enfermedades: cardiovasculares, pancreatitis, daños en los dientes, hígado, daños mentales o alcoholismo.
Ante la evidencia científica de que no hay consumo seguro de alcohol y ante el habitual y publicitado “Tomarse unas cervecitas en una teerraza con total libertad”, y ante una moda asociada al placer ( y a la libertad) hay que dejar claro que lo que acabo de narrar son datos científicos.
Llegados a este punto podría decir que no es fácil encontrar a alguien que diga “Menos mal que me acostumbré a beber alcohol”.” Cuando tomé la primera cerveza escuché decir que tenía que acostumbrarme.”
Si Ud. lector, ha seguido leyendo hasta aquí sin molestarse por las verdades científicas a las que acabo de referirme, le vendrá a la memoria que también son datos científicos los que hablan de que no hay que comer carne en exceso, que hay que moderar su consumo.
Sucede que cuando alguien dice algo que los demás no quieren oír la diana se pone en el mensajero. Y eso es lo que le acaba de suceder al Ministro de Consumo al decir la verdad científica, nada nueva, de que hay que moderar la ingestión de carne hasta reducirla a 250-500 gr/semana por el bien de nuestra salud. Al escucharla las maldiciones que le han caído han incluido la petición de dimitir.
Pese a quien pese los datos son los datos y lo son alejados de las abundantes fake news:
- Según la FAO la ganadería (que nadie piense en las pequeñas instalaciones) es responsable del 14,5 de gases que contribuyen al efecto invernadero.
- El consumo de carne contribuye en un 17% a la deforestación.
- El consumo en España es de 970 gr. Por persona/semana.
- EL PAC favorece a las grandes empresas agrícola-ganaderas en detrimentos de las familiares.
- El Fondo Mundial para al Investigación del Cáncer sitúa el consumo ideal de carne entre 350-500 gr. Semanales.
- La NHS (sanidad británica) lo sitúa en 70 gr. día.
- La OMS y la Agencia española de Consumo, seguridad alimentaria y Nutrición (AESA) recomiendan comer carne no más de 2-3 raciones por semana.
Pero ¡claro! mejor se queda diciendo “¿Quién va a decirme a mi cuantas copas de vino he de tomarme o que renuncie a un filete a la brasa hecho en su punto?” “¿Quién me va a decir cuántas cervezas he de tomarme en una teerraza de Madrid en total libertad?
Y como espantada final añado hábitos desde lo más recomendable (1, 2,3) hasta lo menos recomendable (4,5).
- Actividad física, elaboración de cocina saludable, 6 vasos de agua al día.
- Pan integral, pasta, arroz, legumbres tiernas. Verduras y hortalizas 2-3 al dia. Frutas 3-4 al día. Aceite de oliva virgen extra.
- Lácteos 2-3 al día. Pescados, carnes magras, carnes blancas, legumbres, frutos secos, huevos.
- Carnes rojas, embutidos.
- Bollería, dulces, grasas industriales, snaks.